Que NO, Que NO

Lo tenía claro… sabía que le iba a decir que no… y justo en el último momento… dije sí. ¿Cuántas veces el otro te ha dado “la vuelta a la tortilla”?

Saber decir ‘no’ y establecer nuestros propios límites personales puede parecer una tarea sencilla, pero lo cierto es que no lo es. Sin embargo, aprender a hacerlo supone la clave del éxito de nuestras relaciones interpersonales. Es necesario aprender a establecer límites, para tener el control de la propia vida, evitando ceder ante manipulaciones y chantajes emocionales. Hacerlo de manera asertiva puede ayudarnos a que nos resulte un poquito más fácil.

ASERTIVIDAD: es la capacidad de expresar las opiniones, los sentimientos, las actitudes y los deseos, y reclamar los propios derechos, en el momento adecuado, sin ansiedad excesiva, y de una manera que no afecte a los derechos de los demás

LA IMPORTANCIA DE SABER DECIR NO

Ser asertivos y, sobre todo, comenzar a decir no puede resultar muy complicado. Pues puede que uno/a haya sido educado/a para complacer y agradar a los demás, llegando a sentir miedo o culpa por negarse a hacer algo en una situación determinada, sobre todo por lo marcados/as que nos tienen los estereotipos de género.

En realidad nuestra dificultad a decir que no viene dada por nuestro miedo al rechazo. Percibimos que si decimos que no, seremos excluidos y rechazados. Este es uno de los mayores miedos del ser humano. Por eso queremos compartir algunas claves que pueden ayudarte.

TRES CLAVES PARA APRENDER A DECIR “NO”

1. Cuestión de equilibro.

Obviamente, priorizar nuestras necesidades a las de los demás es cuestión de equilibrio. No podemos obviar que vivimos en sociedad, en grupo, en familia, con amigos, con compañeros de trabajo y esto determina nuestros actos y no siempre hacer lo que queremos. Lo importante es que seamos capaces sin tener sentimientos negativos, de poder decir que no a los planes o deseos de otra persona cuando así lo creamos conveniente.

2. Cuidado con la culpabilidad.

La culpabilidad es un sentimiento habitual en las personas cuando creen que hemos hecho algo mal. Sin entrar a debatir más al respecto, señalar que la culpa puede ayudarnos a tomar decisiones pero también puede hacer mucho daño si no se racionaliza y coloca adecuadamente. Muchas personas están acostumbradas a priorizar las necesidades de los demás a las suyas, pero esto a la larga es un grave error ¿por qué? Porque al final, este quitar importancia a lo que tú quieres o necesitas, a la larga se convertirá en resentimiento con los demás, enfado, amargura, tristeza y baja autoestima. Si quieres cuidar al resto primero cuídate a ti mismo.

3. Antepón tus necesidades.

Suena así de golpe un tanto egoísta, ¿verdad?. Como mencionamos al principio esto es una cuestión de equilibrio, pero sí, es importante que antepongas tus necesidades. ¿Por qué? Para estar bien con uno mismo, conocerse y alcanzar ese “equilibrio emocional” tan añorado, tenemos que escuchar nuestra voz interior. Esta voz interior nos habla de nuestros sueños, deseos, necesidades emocionales, motivaciones y gustos. Si callas esta voz y la condenas al silencio, al final saldrá por algún sitio. Puede pasar que de repente un día no sabes ni lo que te pasa, te encuentres triste y desmotivado. Sí, tu entorno está fenomenal, pero tú no y lo peor es que…¡no saber por qué! Pues muchas veces es por no haber antepuesto tus deseos o necesidades y no hacer caso a esta voz interior.

Y recuerda…

Asegúrate que cuando digas “sí” a otra persona no te estés diciendo “no” a ti mismo.

Publicado por traslapuertavioleta

Proyecto psicoeducativo musical, dirigido tanto a jóvenes y adolescentes como a la población en general, con el objetivo de ser un referente en la sensibilización contra la violencia de género.