Hace ya unos años, la conocida como reina de la prensa del corazón, Carmina Ordoñez, denunció públicamente que había sido maltratada por su tercer marido, Ernesto Neyra. El juez, por su parte, determinó entonces que “no tenía perfil socioeconómico de mujer maltratada”, a pesar de que su hijo menor declaró en el juicio como testigo, corroborando la versión de su madre.

Es cierto que ha llovido mucho desde entonces y que la sociedad y, por ende, los que legislan han evolucionado favorablemente, amparando a las víctimas y castigando a los maltratadores como corresponde; al tiempo que la política ha destinado presupuestos públicos específicos a esta lucha.
No obstante, parece que la sociedad aún no se aclara, al considerar que hay mujeres que sí dan con el perfil de víctimas y otras no, cuando la realidad es que cualquiera, independientemente del nivel cultural, económico y social, puede serlo.
En este sentido, numerosos rostros populares han dado un paso adelante reconociendo públicamente esta condición, precisamente para cambiar esa teoría y ayudar a otras mujeres que estén en esa situación a dar el paso y denunciar.
Además, en los testimonios aportados coinciden muchos puntos, como el control que ejercían sus maltratadores en sus vidas, la baja autoestima e, incluso, las agresiones físicas y psicológicas que experimentaron.
En el apartado nacional, las más comprometidas han sido Raquel Bollo, Rocío Carrasco o la ex GH Fayna Bethencourt. En la esfera internacional, por otro lado, figuran los casos de Rihanna, Mariah Carey, Kim Kardashian, Halle Berry o Charlize Theron, entre otros.
