Rocío Jurado, pionera del feminismo cuando estaba estigmatizado

Es muy común en la actualidad ver que féminas mediáticas, como actrices, modelos, deportistas, artistas o políticas, hablan públicamente en favor del feminismo. Sin embargo, en las décadas de los 80 y 90 no estaba tan extendido como ahora y menos en determinados sectores que eran de corte conservador.

Foto: elcomercio.es

Este es el caso de la cantante Rocío Jurado, a la que se considera “una mujer adelantada a su tiempo” al mantener un discurso feminista, no solo en sus declaraciones públicas, sino también en su actividad artística, a pesar de dedicarse a un género musical en el que no se estilaba dicho activismo.

No en vano, solo hay que ver a sus colegas contemporáneas, incluso más jóvenes que ella, que no contaban en sus repertorios con temas tabú de la época, como el placer femenino o las relaciones extramatrimoniales. ‘La más grande’, en cambio, sí lo tenía, así como también rompió moldes al divorciarse, mantener una relación ejemplar con su exmarido e, incluso, volverse a casar, que, si bien hoy en día está normalizado, entonces no abundaba.

Por otro lado, algunas frases que pronunció antes del nuevo milenio se han convertido en virales al seguir vigentes en la actualidad: “Soy feminista, no soy detractora del hombre, para nada; soy defensora de los derechos de la mujer, que es diferente”. También fue mítica la respuesta que le dio a una periodista de TVE que le preguntó qué talla de sujetador usaba, a lo que ella replicó: “El único sujetador que me importa es el mental, que era el que tú te tenías que poner para no hacerme esa pregunta”.

Por otro lado, la chipionera se atrevió a cantar sobre asuntos silenciados como el placer sexual femenino, con el mítico tema que decía aquello de “hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo”, a lo que añadió en alguna entrevista que se sentía orgullosa de dar voz a situaciones que “en boca de los hombres nunca hubieran extrañado y que a las mujeres también les pasaba porque somos seres humanos”.

De esta forma, se convirtió en una abanderada de los derechos de la mujer, llegando incluso a llevar la contraria a su segundo marido al hacer un comentario de tinte machista sobre el mundo del toro durante una entrevista radiofónica. Ni corta ni perezosa, lo interrumpió y matizó: “Si no es por la vaca, no existe el toro. Vamos a dar a cada uno lo que es de cada uno. A mí, tanto machismo, me apabulla”.

Y es que así era ella, que defendía el goce femenil, el derecho a sentirse viva, a vibrar y a no conformarse con unas relaciones de mínimos. Cómo debe ser… ¡Bravo!

Publicado por traslapuertavioleta

Proyecto psicoeducativo musical, dirigido tanto a jóvenes y adolescentes como a la población en general, con el objetivo de ser un referente en la sensibilización contra la violencia de género.